TRABAJAR DE NOCHE AFECTA LA SALUD; ¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?
- Zona Política
- hace 1 día
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Trabajar durante la noche puede representar un riesgo importante para la salud física y mental, debido a que obliga al organismo a funcionar en contra de su ciclo biológico natural.
De acuerdo con especialistas, el cuerpo humano está diseñado para mantenerse activo durante el día y descansar durante la noche. Cuando una persona trabaja regularmente en horarios nocturnos, el llamado ciclo circadiano puede alterarse y afectar procesos relacionados con el sueño, las hormonas, la alimentación, la concentración y el estado de ánimo.
En México, aproximadamente un millón de personas trabaja directamente durante la noche, mientras que millones más tienen jornadas mixtas o trabajan mediante esquemas de turnos rotativos.
Uno de los primeros efectos aparece en el sueño. Las personas que trabajan de noche suelen dormir durante el día, cuando existe mayor exposición a luz, ruido y actividad social, por lo que el descanso puede ser más corto o fragmentado.
La falta de sueño termina afectando la capacidad de concentración, la memoria y la velocidad de reacción. Esto puede incrementar el riesgo de cometer errores o sufrir accidentes durante la jornada laboral.
Pero los efectos no se quedan únicamente en el cansancio. Los especialistas advierten que mantener durante mucho tiempo un horario nocturno puede aumentar los riesgos cardiometabólicos y afectar el funcionamiento del corazón y el sistema circulatorio.
Entre los problemas asociados se mencionan una mayor resistencia a la insulina, sobrepeso y obesidad, diabetes, hipertensión, niveles elevados de colesterol y triglicéridos, fatiga, insuficiencia venosa y algunos problemas de visión.
También existe un impacto en la salud mental. El cambio constante de horarios puede provocar irritabilidad, agotamiento y ansiedad, además de afectar las relaciones familiares y sociales, debido a que los horarios de descanso y trabajo dejan de coincidir con los de familiares y amigos.
Los especialistas consideran que las empresas también tienen responsabilidad en la prevención de estos riesgos. No se trata solamente de pedirle al trabajador que se adapte, sino de establecer mecanismos para controlar los efectos de los turnos nocturnos.
Entre las recomendaciones se encuentra la rotación de turnos, así como mantener un monitoreo de indicadores como presión arterial, glucosa, peso y análisis de sangre y orina.
También se recomienda prestar atención a señales como irritabilidad, ansiedad, síntomas depresivos y agotamiento.
La conclusión de los especialistas es que el trabajo nocturno no puede analizarse únicamente desde la productividad: también debe considerarse como un factor de riesgo laboral que requiere prevención y vigilancia de la salud.




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