ASÍ CONSTRUYÓ EL "MAYO" ZAMBADA SU IMPERIO

El juez federal Brian Cogan condenó este lunes 20 de julio a Ismael “El Mayo” Zambada a cadena perpetua y ordenó la confiscación de 15 mil millones de dólares, la cifra más alta reclamada jamás a un capo mexicano.
Detrás de ese número hay décadas de un imperio que no se construyó solo con drogas: lecheras, ranchos, guarderías, parques acuáticos, constructoras y boutiques de joyería fueron las piezas visibles de una maquinaria financiera que operó durante años a plena luz del día en Sinaloa, California y otras partes del mundo.
Para dimensionar el monto: según el listado 2026 de Forbes México, 15 mil millones de dólares ubicarían a Zambada como la cuarta fortuna más grande del país, por debajo de Carlos Slim Helú, Germán Larrea Mota Velasco y Alejandro Baillères Gual, pero por encima de María Asunción Aramburuzabala.
En el ranking global de Forbes, esa cifra lo coloca a la altura de James Dyson y Shahid Khan. El Chapo, su exsocio, figuró en la lista de multimillonarios de Forbes durante cuatro años consecutivos, de 2009 a 2012, con una fortuna estimada en 1,000 millones de dólares en su mejor posición. La revista lo retiró en 2013 por falta de certeza sobre la procedencia de su riqueza.
La cifra supera en 2,400 millones de dólares lo que se le ordenó pagar a su exsocio Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2019. El escrito de sentencia del fiscal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr., explica que la diferencia refleja el período adicional en que Zambada dirigió el cártel en solitario tras la captura de Guzmán en 2016.
La orden de decomiso, firmada por el juez Cogan, establece condiciones precisas para el pago. Los fondos únicamente podrán entregarse mediante giro postal o cheque bancario certificado a nombre del US Marshals Service, con los números de expediente anotados en el instrumento, y deberán enviarse por servicio de entrega nocturna a la Sección de Decomiso de Activos de la Oficina del Fiscal Federal del Distrito Este de Nueva York, en 271-A Cadman Plaza East, Brooklyn.
La declaración de culpabilidad abarcó dos cargos: haber dirigido una organización criminal continua ante el Distrito Este de Nueva York y haber participado en actividades de crimen organizado en el Distrito Oeste de Texas. Cada cargo generó una orden de decomiso independiente de 15 mil millones de dólares, aunque ambas son concurrentes y el monto no se duplica. La orden subsistirá incluso en caso de quiebra del acusado o de sus herederos, administradores y causahabientes.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, Zambada renunció de forma voluntaria a todas sus defensas constitucionales sobre el decomiso: el derecho a alegar que ya fue juzgado por los mismos hechos, que la ley se aplica de forma retroactiva, que los cargos prescribieron o que la multa es excesiva. Quedó obligado a firmar todos los documentos necesarios para transferir la titularidad de sus bienes al gobierno federal y tiene prohibido asistir a terceros que intenten impugnar el decomiso.
Los 15 mil millones de dólares que reclama la corte no corresponden a un saldo identificado ni a bienes ya confiscados. Son una estimación judicial construida a partir del volumen de drogas traficadas, el valor de mercado de esas sustancias, los bienes identificados y el flujo de dinero lavado durante décadas de investigación.
Especialistas en justicia financiera advierten que en la mayoría de los casos el gobierno estadounidense no logra recuperar más que una fracción de estos montos. No existe fecha límite para cubrir la totalidad del decomiso y, en la práctica, funciona como una sanción que respalda acciones de confiscación de activos en todo el mundo.
El propio Zambada reconoció durante su declaración de culpabilidad en agosto de 2025 haber traficado al menos 1,500,000 kilogramos de cocaína y haber mantenido durante décadas una estructura de corrupción que incluyó sobornos a autoridades policiacas, militares y políticas en México.
Aviones nocturnos y túneles: la escala industrial del tráfico
Antes de que existiera el imperio empresarial visible, existía la logística. En su época de mayor expansión, el cártel llegó a recibir de noche hasta 15 o 20 aviones cargados cada uno con entre 1,000 y 1,500 kilogramos de cocaína procedentes de Colombia, según el escrito de sentencia de la fiscalía. Las alianzas se construyeron primero con el Cártel de Medellín y posteriormente con otros cárteles colombianos. (Nota Internet)




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