YA SON 43 PERSONAS MUERTAS EN EL ACCIDENTE FERROVIARIO DE ESPAÑA: RESCATE, INVESTIGACIÓN Y LUTO NACIONAL
- Zona Política
- 21 ene
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El número de víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo 18 de enero de 2026, en la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, sur de España, se elevó oficialmente a 43 personas, tras encontrar otro cuerpo dentro de uno de los trenes siniestrados durante las labores de recuperación.
Este trágico incidente, la colisión frontal entre dos trenes de alta velocidad, ha dejado además decenas de heridos y un saldo de personas hospitalizadas, varias de ellas en estado grave, mientras los equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda, atención médica y procesamiento de la escena del siniestro.
El choque se produjo cuando un tren de la empresa privada Iryo, que viajaba desde Málaga con destino a Madrid, sufrió el descarrilamiento de varios de sus vagones, los cuales invadieron la vía contigua, impactando contra un tren de la compañía pública Renfe que circulaba en sentido opuesto. El impacto fue de gran magnitud, causando que varios vagones quedaran destrozados y algunos cayeran por un desnivel de varios metros.
Las autoridades han confirmado que 43 personas han muerto en este accidente, cifra que coincide con el número de denuncias por desaparición presentadas, lo que sugiere que ya no hay víctimas adicionales sin localizar. De estas, 41 ya han sido identificadas por medios forenses, mientras que los otros cuerpos están en proceso de identificación.
Adicionalmente, centenares de pasajeros resultaron lesionados, con más de 90 personas trasladadas a hospitales de Andalucía, incluyendo menores de edad y casos graves que continúan bajo atención especializada. Los heridos presentan desde fracturas y contusiones hasta heridas que requieren cuidados intensivos.
Los trabajos de rescate han sido complejos debido a la ubicación del lugar del accidente —en un terreno rural y de difícil acceso— lo que ha exigido el uso de maquinaria pesada, grúas y equipos especializados para remover vagones y acceder a los restos atrapados entre los escombros.
Las operaciones han estado a cargo de equipos de bomberos, policía, personal sanitario y cuerpos periciales que trabajan de forma coordinada para recuperar los cuerpos, documentar evidencias y asistir a los sobrevivientes.
El accidente ha provocado una profunda consternación en toda España. El gobierno declaró días de luto nacional, y tanto autoridades como ciudadanos han expresado su dolor por la magnitud de la tragedia, que ha afectado a numerosas familias y comunidades. Líderes locales han relatado cómo varias de las víctimas eran conocidas en sus localidades, intensificando el impacto emocional en la región.
Las autoridades españolas han iniciado una investigación para determinar las causas exactas del siniestro. Aunque aún no se han divulgado conclusiones oficiales, se sabe que se analizarán aspectos de la infraestructura ferroviaria, el estado de las vías y posibles fallas técnicas o mecánicas que hayan podido contribuir al descarrilamiento inicial. ///+++ Las pesquisas también incluirán testimonios de testigos, datos de las cajas negras y peritajes técnicos del material rodante implicado.
Este accidente no solo ha afectado a las víctimas directas, sino que también ha generado preocupación sobre la seguridad y mantenimiento de la infraestructura ferroviaria española, especialmente en el contexto de un sistema de alta velocidad que hasta ahora era considerado uno de los más avanzados del mundo.
El balance final de víctimas, la respuesta humanitaria y las conclusiones de la investigación continuarán actualizándose conforme avancen las labores en el lugar del accidente, y se espera que este trágico suceso influya en futuras medidas de seguridad y operación en toda la red ferroviaria del país.




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