VIOLENCIA E INSEGURIDAD FRENAN EL CRECIMIENTO DE MÉXICO

Los altos índices de violencia que persisten en varios estados del territorio nacional, la escasez de programas para incentivar la Iniciativa Privada (IP), así como la presencia del crimen organizado, han impactado directamente en la competencia económica local en los últimos años.
Por lo anterior, la inversión extranjera va en picada en distintas regiones de México, mientras que empresas y negocios batallan en conseguir personal para cubrir plazas de trabajo. En total, 10 entidades federativas presentan un retroceso generalizado en cuestiones de competitividad.
De acuerdo con los “Resultados del Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2024“, que elabora el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), estados como Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas dieron un paso atrás en los parámetros evaluados.
Dichas entidades se han mantenido en los últimos lugares de estas mediciones realizadas por el IMCO desde hace 18 años, debido a su pobre desempeño en atraer talento, generar inversión extranjera y promover políticas en materia de salud y educación.
La mala calificación va de la mano con el incremento de la violencia y de los delitos de alto impacto como homicidios, secuestros y robos, lo que ha encendido las alarmas de las organizaciones civiles.
En contraste, según el estudio, la Ciudad de México, Coahuila y Baja California se posicionaron como las entidades más competitivas del país.
La capital mexicana destacó por encima de los demás estados en diversos rubros que tienen que ver con cobertura educativa, grado promedio de escolaridad y servicios de salud.
De acuerdo con el IMCO, el Índice de Competitividad Estatal tiene como objetivo principal medir la capacidad de los estados para generar, atraer y retener talento e inversión que detonen la productividad y el bienestar de sus habitantes, además de generar una estadística que pueda utilizarse para el desarrollo de políticas públicas.




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