TREN MAYA CAMBIA DE RUTA.
Casi un año de trabajos en un viaducto elevado que ya no se terminará de construir. 522 millones de pesos asignados a Sedena para el proyecto Ejecutivo. Más de 20 mil árboles removidos y según una organización que asesoró al gobierno al menos 1,000 talados.
Son los hechos que dejó tras de sí la decisión de la administración federal de cambiar la ruta del Tramo 5 del Tren Maya y ya no pasar por Playa del Carmen, con la premura de terminar la obra en los plazos que fijó el presidente Andrés Manuel López Obrador.
“No fue en balde”, dijo Román Meyer, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, sobre los árboles que se quitaron del camellón de una carretera federal en Quintana Roo y las obras que dejaron inconclusas, aunque sin dar una explicación detallada de por qué no se planearon con anticipación los tiempos y costos, para no dejar un proyecto a medias.
Un proyecto de viaducto elevado que, por cierto, el Ejército le propuso al presidente López Obrador. El mandatario asignó dicho tramo de la ruta del Tren a las Fuerzas Armadas en marzo de 2021, descartando licitaciones, y el presidente la había imaginado como una obra de ensueño “para disfrutar la belleza del mar Caribe”.
Sin embargo, ahora lo convierte en blanco de críticas, por el gasto en algo que ya no se construyó (autoridades aún no dan un estimado de cuánto presupuesto ya había sido ejercido) y por el recuerdo de su promesa, de que al hacer el Tren Maya no se tiraría ni un solo árbol.
“Hacer un viaducto elevado toma más tiempo, el proceso constructivo, la definición del sistema de cimentación, el procedimiento de sondeos de mecánica del suelo para determinar cada uno de estos temas, ponía en riesgo la vialidad en cuestión de tiempo”, dijo Meyer en la conferencia.





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