SE VEÍA VENIR EL DESCARRILAMIENTO DEL TREN INTEROCEÁNICO HABÍA SEÑALES DE ALERTA

La empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec es la encargada del Tren Interoceánico, que se descarriló el pasado 28 de diciembre. El accidente dejó 14 personas fallecidas . Desde que empezó a operar, el megaproyecto acumula irregularidades en su construcción, en la gestión financiera y hasta en el arrendamiento de locomotoras.
Entre 2020 y 2024, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó ocho inspecciones en esta paraestatal y siete al organismo público Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, en las que dio cuenta de las irregularidades.
La ASF, organismo de la Cámara de Diputados que fiscaliza el uso de los recursos públicos, advirtió desde 2020 que la rehabilitación de la Línea Z del Tren Interoceánico había arrancado un año antes con una "mala planeación" y un “proyecto deficiente”.
El descarrilamiento del ferrocarril del 28 de diciembre de 2025 ocurrió en esa vía. Se trata de un tramo ya existente que corre de Salina Cruz, Oaxaca, a Coatzacoalcos, Veracruz.
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se decidió rehabilitar la Línea Z, aunque contaba con pendientes y curvas muy elevadas. El objetivo era “aumentar la seguridad, mejorar la eficiencia operativa y los tiempos de recorrido”.
En la etapa 1 se realizaría la modernización de 12.65 kilómetros de la vía, pero después se optó por rehabilitar sus 202 kilómetros de extensión. Sin embargo, la ASF detectó que había fallas en el proyecto de la obra, sobre todo en lo relacionado con el análisis del terreno.
En otra auditoría, el organismo indicó que, además, la obra arrancó sin concluir los estudios de factibilidad técnica a pesar de las dificultades del tramo.
“La entidad fiscalizada describió el contenido del Proyecto Ejecutivo; sin embargo, no dispuso del documento para acreditar que se definieron los aspectos técnicos de la obra, que correspondieron a los estudios topográficos, hidrológicos, geotécnicos, así como los proyectos geométricos de vía y de obra de drenaje menor”, apuntó en la fiscalización de 2020 al Corredor Interoceánico.
También identificó que el Catálogo de Conceptos, un listado donde se detallan todos los materiales necesarios para una obra, entre otros aspectos, no se consideró el material de terraplén y sub-balasto de banco necesario para el proyecto.
Otras deficiencias fueron la falta de definición de las secciones de lado sur del tramo y la reprogramación del plazo de construcción debido a que no se entregó el material de fijación GN en los tiempos establecidos.




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