SE COMPRAN MEDICAMENTOS HASTA 2027, PERO HAY DEUDAS

El proceso para la compra consolidada de medicamentos e insumos médicos 2027-2028 —que contempla la adquisición de casi 5 964 millones de piezas y abarca 3 831 claves distintas de productos— ha generado alertas y dudas entre especialistas y representantes de la industria farmacéutica, debido a varios retos operativos y financieros que podrían poner en riesgo su ejecución y abasto oportuno en las instituciones públicas de salud.
Este ejercicio de suministro de medicamentos se perfila como uno de los más ambiciosos en la historia del sector salud en México, con un valor estimado en casi 480 000 millones de pesos, cifra considerablemente superior a compras anteriores y que refleja la complejidad de cubrir las necesidades médicas de instituciones como el IMSS, ISSSTE y el IMSS-Bienestar durante dos años.
Una de las principales preocupaciones radica en la capacidad logística y operativa de Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), entidad encargada del proceso de adquisición y distribución. Expertos han señalado que, pese a que la licitación se planifica con mayor anticipación que en periodos anteriores —lo que podría ayudar a prevenir desabastos— la magnitud del volumen y la dispersión geográfica de los destinos implican una presión enorme sobre la logística de entrega, que no está claramente resuelta.
Otra fuente de inquietud es el pasado reciente de retrasos en pagos a laboratorios farmacéuticos, que en ocasiones superaron un año según críticas de la industria. Este tipo de adeudos han debilitado la confianza de proveedores, quienes ahora podrían ser más cautelosos al comprometer recursos financieros para una compra de gran escala como la proyectada. En el ciclo anterior de compras, esta situación complicó la participación de algunos fabricantes.
El elevado volumen de piezas y claves supone un compromiso presupuestal considerable. Aunque la licitación está programada para lanzarse entre mayo y junio de 2026, especialistas advierten que, si no se respeta la coordinación de tiempos y presupuestos, el proceso podría requerir ajustes tanto en volúmenes como en plazos para evitar desajustes que afecten el abasto.
Además de los retos mencionados, nuevas reglas más estrictas en el proceso de licitación podrían influir en quiénes finalmente participan y cómo se garantiza la entrega. Según informes adicionales, se busca que solo participen proveedores con productos fabricados en México o en países con tratados comerciales vigentes y con historial de cumplimiento en entregas anteriores, lo cual podría reducir la participación pero aumentar la confiabilidad de los suministros.
Especialistas han señalado que, ante la complejidad del plan y los riesgos identificados, es posible que la autoridad deba ajustar el tamaño total de la compra o replantear algunas claves para asegurar que los medicamentos más críticos lleguen a tiempo y se eviten faltantes de tratamientos esenciales, como los oncológicos.
El proceso de compra consolidada 2027-2028 se encuentra aún en fases previas de discusión y planeación, incluidas consultas con la industria para definir condiciones de participación y volumen de claves. Las autoridades han adelantado que la licitación está prevista para mayo-junio de este año, con la intención de tener los medicamentos disponibles a partir de enero de 2027, mitigando discontinuidades en el suministro.




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