SALIERON MUJERES A LAS CALLES PARA EXIGIR JUSTICIA POR DESAPARICIONES Y FEMINICIDIOS

Abuelas, madres, hijas y hermanas convocaron a marchar este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
A la 1 de la tarde salió el primer contingente de El Ángel de la Independencia. Unas 20 personas exigían justicia para Diana Velázquez, cuyo feminicidio ocurrió en 2017.
Al llegar a la Glorieta de las Mujeres que Luchan, ubicada en Paseo de la Reforma, las marchistas realizaron una pequeña ofrenda en la que colocaron fotos de mujeres desaparecidas, mientras que sus buscadores contaron sus historias.
Entre las manifestantes, también se encontraba Flor Tomás Hernández, una de las madres de la agrupación Madres Detrás del Dolor y quien sigue pidiendo justicia por el asesinato de Joselyn Aguilar, su hija, a quien arrojaron de un puente el 17 de septiembre de 2022. El feminicida ha metido apelaciones y amparos para reducir su sentencia de 55 años de cárcel y ha logrado que le quiten siete. “Estamos aquí pidiendo justicia para que las autoridades nos tomen en cuenta”, declaró Flor Tomás.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero a octubre de 2025 se han registrado 597 víctimas de feminicidio. Siete entidades federativas concentran el 46.2 por ciento de las víctimas: el Estado de México (8 por ciento), Sinaloa (8 por ciento), Ciudad de México (7 por ciento), Chihuahua (6.9 por ciento), Veracruz (5.5 por ciento), Jalisco (5.4 por ciento) y Morelos con (5.4 por ciento).
Además, el SESNSP contabiliza mil 781 homicidios de mujeres cuyo 34.1 por ciento se concentra en tres estados, Estos son Guanajuato, Baja California y Estado de México.
A partir de las 3 de la tarde y al grito de “¡No es un hecho aislado. Los feminicidios son crímenes de Estado!" se comenzaron a aglomerar diversas colectivas de mujeres víctimas de violencia vicaria, madres buscadores y estudiantes de diversas facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México se unieron para exigir la erradicación de la violencia de género.
Graciela y Nancy son parte de una colectiva que busca darle visibilidad a la violencia vicaria y al que califican como una red de apoyo muy importante que les ha ayudado a sobrellevar las violencias que han sufrido. Piden a las autoridades dejar de manipular y exigen, “con los niños no”.
Graciela, en la marea del 25N, recalcó que las infancias son las más afectadas ante este tipo de violencia. Por su parte, Nancy exige que la presencia de mujeres en la vida pública no se quede en “un discurso” y se trabaje en verdaderas políticas públicas en pro de las mujeres.
El contingente del Pueblo Krendk de Brasil realizó cantos en portugués para comenzar a avanzar sobre Avenida Reforma, mientras que la marcha era encabezada por familiares de víctimas de feminicidio y mujeres desaparecidas.
Durante el recorrido miembros mujeres de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México resguardaron la manifestación, mientras otras mujeres les regalaban flores y pedían que la manifestación ocurriera de forma pacífica.
Entre banderas moradas, verdes, naranjas e incluso proPalestina, la manifestación llegó a Avenida Juárez de forma pacífica y sin incidentes.
Alrededor de las 4 de la tarde los primeros contingentes comenzaron a llegar a la plancha del Zócalo. “¡Lo único que quiero es que vivíamos libres y sin miedo!, declararon las primeras mujeres en arribar.
Algunas mujeres comenzaron a hacer pintas en las bardas metálicas que blindaban el cuadro del Zócalo, mientras pegaban boletines de personas desaparecidas.
A la par, el contingente mayoritario marchaba sobre Avenida Juárez donde hizo una parada en el monumento en honor al genocidio en Palestina, y en donde pidió fin a la guerra en Medio Oriente.
Érika es madre de Jenny quien fue víctima de feminicidio por un miembro de la Guardia Nacional. Este 25N recalcó que marchó para exigir a las autoridades no se dejen comprar por sus intereses.
El resto de los contingentes llegó al Zócalo alrededor de las 5 de la tarde al grito de “¡No somos infiltradas, somos las familias y estamos indignadas!”
Al llegar al Zócalo, se realizó un pronunciamiento en contra de la violencia de género donde se recriminó ser recibidas nuevamente por vallas.
“En México se cuentan los feminicidios, pero no a las sobrevivientes, estamos aquí para levantar la voz”, reclamaron las manifestantes, quienes también señalaron que de 10 feminicidios, siete quedan impunes. En la zona colocaron fotos de víctimas de feminicidio y desaparecidas, así como fotografías de presuntos agresores.
La marcha concluyó alrededor de las 5:30 de la tarde, sin incidentes, pese a que alrededor de unas diez mujeres intentaron derribar las vallas colocadas frente a Palacio Nacional no pasó a mayores.
A su vez todas compartieron sus historias, así como las agresiones que han sufrido por el simple hecho de ser mujeres. Entre todas se arroparon y se dieron palabras de aliento, mientras decían, “a mí también me pasó”.




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