QUÉ CONSECUENCIAS TRAERÁ EL CONFLICTO ARANCELARIO ENTRE EU Y CANADÁ PARA MÉXICO
- Zona Política
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Una serie de demandas “imposibles” y un compromiso “firmado con lápiz” fueron los motivos por los que el primer ministro de Canadá, Mark Carney, terminó las negociaciones con Estados Unidos y comenzó un enfrentamiento comercial bilateral.
El líder canadiense plantea responder los golpes económicos que lance la Casa Blanca “dólar por dólar”, como el gravamen del 50% sobre productos canadienses que Washington comenzó a cobrar el sábado pasado.
“Pidieron mucho y ofrecieron muy poco”, esa fue la explicación ofrecida por el premier ante la salida canadiense de una negociación que pretendía evitar aranceles en productos de exportación con valor de 20 mil millones de dólares estadounidenses.
La lista de productos objetos de este nuevo impuesto del 50% se extiende por 18 páginas que incluyen productos agrícolas, joyería, muebles, telas y otros productos no cubiertos por el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México; sin embargo, este lunes el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que su Gobierno se prepara para extender los impuestos al acero canadiense, a automóviles y autopartes, un sector que anteriormente contaba con la protección del convenio trilateral.
La posible inclusión de productos previamente amparados bajo el acuerdo comercial que ha servido para solidificar la integración comercial de Norteamérica en las últimas tres décadas apunta a lo que el mandatario canadiense ha descrito como “un intento por desmantelar la industria canadiense”.
Si bien los aranceles en vigor actualmente solo afectan al 5% de las exportaciones canadienses, la posible expansión de sanciones a sectores dentro del T-MEC ha sido recibida en Ottawa como una señal de que Washington no desea una integración comercial profunda.
Carney resalta la integración económica entre los dos países al referirse al papel canadiense como el principal socio comercial de 23 entidades estadounidenses y la compra de más de 400 mil millones de dólares anuales a empresas del país vecino; sin embargo, también ha admitido que las hostilidades comerciales “no son buenas noticias” en el marco de la revisión del T-MEC.
El internacionalista Alejandro Martínez Serrano, profesor de la Universidad La Salle y especialista en Norteamérica, señala que pese a la negación proveniente de la Casa Blanca sí existe una relación de codependencia entre Canadá y Estados Unidos que está en riesgo por las políticas neoproteccionistas del presidente Trump que parecen no responder tampoco a otras maneras de negociación.
“La relación entre Canadá y Estados Unidos es muy compleja, son altamente dependientes en materia de comercio exterior, y la respuesta canadiense parece que abre una disputa sin fin entre dos economías del top 10. Nada bueno traería un enfrentamiento en esos términos, porque, debido a la complementariedad de las economías, el que saldría más afectado sería el consumidor final (…)
“A diferencia del Gobierno de Carney, la postura del Gobierno mexicano siempre ha sido conciliadora. Obviamente no podemos dejar de lado que en el marco de la actualización del T-MEC el Gobierno de Trump optó por mesas de negociación anuales y si la postura mexicana no ha sido agresiva también tenemos que señalar que los resultados no han sido positivos”.
Si bien la estrategia “dólar por dólar” anunciada por el mandatario canadiense evoca una confrontación directa en contra de la industria metalúrgica, láctea, agroindustrial y tecnológica (sectores clave en la coalición del presidente Trump), la disparidad en el tamaño de las economías dificultará que Ottawa pueda mantener la ofensiva a pesar de los intentos del primer ministro por diversificar tanto las relaciones comerciales como las fuentes de inversión en su país.
Más aún, Carney señaló que la diversificación comercial emprendida por su Gobierno surgió como uno de los últimos puntos de discordia en las negociaciones, denunciando la exigencia estadounidense de limitar la capacidad canadiense de entrar en acuerdos comerciales con otros países.
El profesor Martínez Serrano señala que el uso de la integración comercial como una herramienta de presión y el intento por socavar la soberanía de otros países ya han sido utilizados antes por Estados Unidos con economías que no pueden resistir esos embates; sin embargo, la estrategia ha resultado contraproducente con competidores demasiado cercanos en términos económicos, como China.
Al interior de Canadá, las amenazas estadounidenses han servido para fortalecer la posición de Carney al frente del Gobierno e incluso ha diluido la influencia de políticos más cercanos a las preferencias ideológicas del presidente Trump. Sumado a ello, las medidas retaliatorias anunciadas por Ottawa han sido secundadas por los gobernadores de diferentes provincias que, a pesar de pertenecer a diferentes fuerzas políticas, han declarado que están dispuestos a soportar el impacto económico con tal de no ceder ante las presiones estadounidenses.
“Carney se ha beneficiado de apoyos en todos los niveles de Gobierno porque ha tenido una estrategia muy directa ante las políticas neoproteccionistas de Trump; entonces, podríamos pensar que su administración no cambiará de estrategia (...) Carney cuenta con el apoyo de la población, lo cual sería contrario al caso estadounidense que tiene elecciones en noviembre”, finaliza el académico.




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