PIDEN CERRAR FILAS EN EL SENADO EN CONTRA DE LA REFORMA JUDICIAL

“¡No se rajen, no se rajen!”. La mañana del domingo 8 de septiembre, manifestantes vestidos con playeras blancas y rosas caminaron por el Paseo de la Reforma capitalino alzando las fotografías de 43 senadores de partidos de oposición a Morena que, se supone, votarán en bloque en contra de la reforma al poder judicial proyectada por el presidente López Obrador, el llamado ‘Plan C’, y que esta semana deberá ser votada para su aprobación definitiva, o su rechazo, en el Senado.
“¡No se rajen! ¡Estamos con ustedes”, gritaban los manifestantes envueltos en banderas tricolor mexicanas cuando ya el reloj pasaba de las 12 del mediodía y la marcha en contra de la reforma había llegado a las inmediaciones del edificio del Senado, en el cruce entre Reforma e Insurgentes, donde legisladores de las comisiones de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales se reunieron para avanzar en la discusión de la minuta que ya aprobó por mayoría la Cámara de Diputados, el pasado 4 de septiembre.
Los gritos y las consignas de “¡que nadie se raje!” acapararon buena parte de la marcha, después de que en días recientes varios senadores de oposición denunciaron públicamente presiones e intimidación para votar a favor de la reforma judicial, y luego de que el pasado 28 de agosto dos senadores perredistas, Araceli Saucedo y José Sabino Herrera, decidieran pasarse a las filas de Morena, dejando al partido del presidente y a sus aliados con 85 escaños, a tan solo un senador, o a que se ausente alguno de los 43 de oposición en la votación, de lograr también la mayoría en el Senado tras obtenerla en Diputados.
“En ustedes está nuestra esperanza”, gritaban otros manifestantes en alusión a los senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, que algunos de las personas que protestaban consideraron como “el último muro de contención” para frenar a la ‘aplanadora’ legislativa de Morena tras el abrumador triunfo en las pasadas elecciones de julio de la presidenta electa, Claudia Sheinbaum.
Don Carlos Cárdenas es integrante de la organización civil Frente Cívico Nacional, una de las organizadoras de la protesta, en la que también participaron trabajadores del Poder Judicial, estudiantes de Derecho y abogados, así como simpatizantes e integrantes del movimiento político abiertamente contrario al gobierno de López Obrador, Marea Rosa. Entre sus manos sostenía una enorme lona de plástico con los rostros de los experredistas que se pasaron a Morena y el emblema: ‘traidores’.
“Estos dos senadores llegaron postulados por el PRD y tuvieron el voto de los electores que confiaron en ellos”, expuso el señor Carlos. “Pero ellos traicionaron a los electores, se cambiaron de partido y ahora apoyan esta reforma que significa, básicamente, la destrucción del poder judicial”.
Cuestionado acerca de si creía que los 43 senadores de oposición se mantendrán firmes en su postura para votar en contra de la reforma esta semana en el Senado y que el bloque de Morena y aliados no alcance la mayoría absoluta, Carlos dijo que sí, y recordó que estos legisladores se comprometieron a rechazar la reforma que, entre otros puntos, plantea la elección popular de más de 1 mil 600 cargos en el aparato de Justicia, entre ministros de la Suprema Corte, consejeros del Consejo de la Judicatura Federal, magistrados del Tribunal Electoral Federal, magistrados de circuito y jueces de distrito.
“Los senadores de oposición han dejado clara su intención de rechazar la reforma y ahora tienen la obligación moral de cumplirle a la ciudadanía que votó por ellos”, recalcó el señor Carlos Cárdenas.
El punto de la elección popular de ministros, jueces y magistrados, es el que, a decir de los manifestantes entrevistados, genera un mayor rechazo por varios motivos. Uno de esos motivos, expuso Itamar, un joven de 26 años licenciado en Ingeniería Física que portaba una cartulina blanca que rezaba ‘¡Despierta México!”, es que esta nueva forma de elegir a impartidores de justicia en el país “va a dejar a los jueces más vulnerables a intereses políticos y a los grupos del crimen organizado”, puesto que consideró que los cárteles de la droga podrían ‘meter las manos’ en este proceso electoral.
“Además, la gente no va a saber por quién votar; solo van a ver miles de nombres en una lista y van a elegir a un juez sin saber”, agregó el estudiante, quien también consideró que la reforma no busca darle más poder al pueblo, como ha defendido en reiteradas ocasiones el presidente López Obrador, “sino terminar con cualquier contrapeso y con la independencia del poder judicial”.




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