top of page

PANDILLAS Y POLICÍAS MANTIENEN LA SEGURIDAD EN CHIHUAHUA

Foto del escritor: Juanita Medellín Barbosa
Juanita Medellín Barbosa
5 sept 2023
2 min de lectura

La Unidad de Atención a Pandillas de Chihuahua capital surgió en 2008 (anteriormente era la ‘Unidad Anti-Pandillas’) a raíz de la explosión de la llamada ‘guerra contra el narco’ y la proliferación no solo de cárteles, sino también de pequeños grupos en las colonias donde los jóvenes buscaban protegerse entre ellos.


Packo1 es alto, delgado, lleva la cabeza rapada al cero, y luce un bigotito fino y una línea de barba rala en la barbilla. Por su anatomía se extiende una maraña de tatuajes: en la cara, a la altura del pómulo derecho, lleva una pequeña cruz; y en la ceja del mismo lado, unas letras de estilo grafitero rezan en inglés que está “bendecido”. Un poco más abajo, en la garganta, otra leyenda reza “1% de chance, 99% de fe”, junto a un colibrí que bate las alas y el contorno de unos sinuosos labios rojos marcados sobre la piel.


"Las cosas han cambiado un "shingo" desde entonces" dice con el modismo clásico de Chihuahua de cambiar la ché por la shé y con cierto dejo de nostalgia en sus ojos negros.

El pandillero viste una sudadera blanca, ancha, con el logo ‘P1’ del lado izquierdo del pecho, y unos pantalones tejanos azul marino holgados. Sobre la coronilla lleva unos lentes oscuros a pesar de que son más de las nueve de la noche y hace tiempo que oscureció en Chihuahua capital.


Su objetivo, explica, es transmitir el mensaje de que se puede ser parte de la pandilla, del barrio, sin tener que caer en la violencia, las drogas, o en el crimen organizado.

De lo que se trata, dice en definitiva Junior Morales, es trabajar con los jóvenes para fomentarles los valores propios del barrio, “como la lealtad a tus raíces”.

 
 
 

Comentarios


©2019 by Zona Política. Proudly created with Wix.com

bottom of page