PAN EXIGE RENUNCIAS Y DENUNCIA CALIDAD DEFICIENTE EN LIBROS DE TEXTO DE LA SEP

Durante una sesión de la Comisión Permanente, la diputada federal Carolina Beauregard, representante del Partido Acción Nacional (PAN), lanzó fuertes críticas a los recientemente lanzados libros de texto de la Secretaría de Educación Pública (SEP), tachándolos como "panfletos chafas de Morena". Esta afirmación marcó el último episodio en la creciente polémica que rodea los materiales educativos de la administración actual.
La diputada Beauregard no solo arremetió contra la calidad de los libros de texto, sino que también exigió la renuncia de altos funcionarios a cargo de su elaboración. La titular de la Secretaría de Educación, Leticia Ramírez, y el director de Materiales Educativos, Marx Arriaga, se encontraron en la línea de fuego de las demandas del PAN. Incluso el director de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos, Sady Arturo Loaiza, fue señalado y etiquetado como "venezolano chavista" por Beauregard.
La diputada subrayó que la problemática radica en la presencia de errores ortográficos y deficiencias en los textos educativos, que estaban destinados a ser distribuidos en todo el país. Haciendo hincapié en la incompetencia de los funcionarios involucrados en la creación de estos materiales, Beauregard argumentó que la calidad de los libros debería haber sido la máxima prioridad.
"El primer acto de corrupción es aceptar un trabajo para el que no se está capacitado, la ineptitud también es corrupción", acusó la legisladora panista durante su intervención.
En medio de la crítica a la falta de calidad y profesionalismo en la creación de los libros de texto, Beauregard también cuestionó la transparencia del proceso. Afirmó que no se involucró adecuadamente a expertos, pedagogos y padres de familia en la elaboración de los materiales educativos. Además, manifestó que los libros parecían promover una agenda política más que brindar una educación de calidad.
La legisladora enfatizó que la educación no debería convertirse en una herramienta de propaganda, y denunció cualquier intento de utilizar los libros de texto para difundir una ideología específica. Hizo hincapié en que la educación no debe caer en las trampas de la propaganda ni convertirse en un instrumento de control que se asemeja a las tácticas de las dictaduras.
El llamado del PAN no solo apunta a una mejora en la calidad de los libros de texto, sino también a un sistema educativo más transparente y profesional. Beauregard concluyó advirtiendo sobre el impacto negativo que los libros deficientes podrían tener en los estudiantes más vulnerables y subrayó la importancia de proporcionar una educación de calidad para superar las desigualdades postpandemia.




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