LOS ELEFANTES BLANCOS DE LÓPEZ OBRADOR Y DE LA 4T

Hasta el 31 de diciembre de 2024 el Tren Maya, uno de los principales megaproyectos del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, había costado al erario un “gran total” de 470 mil 428 millones de pesos: 456 mil 539 millones se destinaron para la construcción del tren, las vías y las estaciones; otros 10 mil 601 millones fueron erogados para erigir siete hoteles en la selva, y tres mil 287 millones de pesos se gastaron en obras arqueológicas.
En contraste con esta suma, la empresa Tren Maya, SA de CV, que opera el tren y es controlada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), reportó ingresos de apenas 275 millones 831 pesos en 2024, un monto que no cubrió ni 10% de los dos mil 837 millones de pesos que reconoció como gastos.
Los ingresos del tren apenas alcanzaron para cubrir la mitad de los gastos por servicios personales, y menos de una sexta parte de las erogaciones en servicios generales. De hecho, para terminar las obras del Tren Maya y subsidiar su operación, el gobierno de López Obrador le inyectó otros 25 mil millones de pesos el año pasado; la mayor parte terminó en un fideicomiso o para pagar a las empresas contratistas, cuyos costos se dispararon con el paso de los años.
Los pasados 12 de septiembre y 31 de diciembre, la empresa Fonatur Tren Maya escindió el paquete de 470 mil 428 millones de pesos. Dio la infraestructura ferrocarrilera a la paraestatal Tren Maya, y cedió los hoteles al Grupo Aeroportuario, Ferroviario, de Servicios Auxiliares y Conexos Olmeca-Maya-Mexica (GAFSACOMM), la empresa que controla algunos de los negocios que López Obrador dio a…
Fragmento del reportaje publicado en la edición 0024 de la revista Proceso, correspondiente a junio de 2025, cuyo ejemplar digital puede adquirirse en este enlace.




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