¿LOS EFECTOS QUE TRAE LAS CRÍTICAS DE TRUMP EN ESTADOS UNIDOS PODRÍAN DEBILITAR A LA CPI?
- Zona Política
- hace 23 horas
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La Corte Penal Internacional (CPI) parece avanzar a contramarea con una potencia mundial como Estados Unidos actuando en su contra.
Si bien los señalamientos del actual Gobierno estadounidense contra la Corte datan desde hace meses, e incluso años, la imposición de sanciones a la presidenta del tribunal, Tomoko Akane, y al fiscal general, Abdoulaye Seye, fueron una excusa más para que la comunidad internacional saliera en defensa de la institución.
Mientras que la Unión Europea defendió a la Corte como "un pilar fundamental de justicia penal y de la lucha mundial contra la impunidad", Volker Türk, alto comisionado de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, hizo un llamado a que se levanten las nuevas "e inaceptables" sanciones y pidió a la comunidad internacional que salga en defensa de las instituciones que crearon para promover y defender los derechos humanos y el Estado de Derecho.
En opinión del doctor Tomás Milton Muñoz Bravo, profesor e investigador de tiempo completo adscrito al Centro de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para que instituciones como la CPI sigan funcionando es importante que exista el reconocimiento de la comunidad internacional, así como la participación de la mayor parte de los Estados que forman parte del Sistema de Naciones Unidas.
"Si bien es cierto que la Corte Penal Internacional es mucho más reciente, básicamente opera desde 2002, en estos momentos está en una nueva andanada por parte del Gobierno estadounidense para debilitar a estas instituciones".
El doctor Muñoz Bravo enfatiza que si bien Estados Unidos estuvo presente en la formación de la Corte, el negarse a firmar el Estatuto de Roma (que impulsó la creación de la institución) no lo hace parte de la misma, lo que provoca que sus críticas se vean como “una obsesión” para terminar con el tribunal.
"Por desgracia estamos viviendo tiempos aciagos, tiempos complejos, liderazgos populistas que buscan desmantelar un sistema que en su momento sus Estados ayudaron a crear, pero hoy simple y llanamente se vive una crisis profunda y parecería que lo que está privando, sobre todo por parte de Estados Unidos, de Israel, incluso de Rusia, es la ley del más fuerte", comenta el doctor.
Es bajo la ley del más fuerte que instituciones democráticas pueden desaparecer, dejando a la sociedad a merced de lo que dicte cualquier jefe de Estado.
Al no ser miembro de la CPI, Estados Unidos sí puede debilitar a la Corte al señalar al tribunal de "corrupto" y una “amenaza para la soberanía nacional”.
"Sí tiene el poder para debilitar. Lo sabe Estados Unidos, por eso este tipo de acciones y va a continuar con ello”, remarca el doctor de la UNAM.
De acuerdo con el académico, independientemente de que Estados Unidos sea gobernado por republicanos o demócratas, sin duda el hecho de que ese país no esté dentro de la Corte constituye un golpe al poder que podría ejercer el tribunal en su funcionamiento.
A la fecha, la CPI es respaldada por 121 países que firmaron el Estatuto de Roma. De ellos, 30 son Estados africanos, 19 de Asia y el Pacífico, 20 de Europa oriental, 27 de América Latina y el Caribe y 25 de Europa occidental. Por su parte, 29 naciones han firmado el Estatuto pero aún no lo han ratificado. El último en solicitar su salida fue Venezuela, lo que fue celebrado por Estados Unidos.
Parte de las consecuencias del poder que Estados Unidos ejerce sobre la Corte, dice el doctor, es que todavía en la actualidad hay algunos países que sí forman parte del tribunal pero no se atreverían a detener a figuras como a Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, contra quien la Corte emitió una orden de arresto el 21 de noviembre de 2024 por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza tras el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023.
A través del Departamento de Estado, la administración Trump señala que la CPI ha intentado en repetidas ocasiones “ejercer su autoridad” sobre ciudadanos de Estados Unidos y de otros países que no han aceptado su jurisdicción ni han ratificado el Estatuto de Roma. “Esto sienta un peligroso precedente para todas las naciones”.
“El lenguaje que utilizó particularmente (el secretario de Estado) Marco Rubio es un exceso de rudeza que no tiene, reitero, fundamento y que está en la tónica básicamente de lo que hace su jefe, Donald Trump. Es lamentable simple y llanamente ver el nivel de diplomacia al que ha llegado hoy en día Estados Unidos, una diplomacia del garrote que ha olvidado los conductos políticos adecuados para conducirse en el escenario internacional”, añade Muñoz Bravo.
A diferencia de lo que se divulga desde la Casa Blanca, el especialista recuerda que el tribunal sigue siendo relevante porque forma parte de un gran proyecto de procuración de justicia en el mundo y sin él “simple y llanamente estamos perdidos como sociedad”.




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