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LO QUE DEJÓ LA CORRUPCIÓN EN SEGALMEX Y EN EL INSABI

Foto del escritor: Juanita Medellín Barbosa
Juanita Medellín Barbosa
23 sept 2024
3 min de lectura

Tres instituciones que se crearon durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador para trabajar por la población más vulnerable, operaron con corrupción, incompetencia y hasta "amiguismo". Se trata del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), la paraestatal Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) y el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep).


Las dependencias nacieron para llevar salud y alimentos a los más pobres, además de conseguir recursos para causas sociales con la venta de bienes incautados, pero lejos de cumplir con sus objetivos, se convirtieron en un dolor de cabeza para el Gobierno federal.


Aunque han desaparecido o se fusionarán, las fallas de estas dependencias causaron estragos tan profundos que sus efectos alcanzarán el sexenio de Claudia Sheinbaum, quien enfrentará retos importantes para consolidar lo que no lograron: garantizar salud, alimentación y prevenir la corrupción.


Especialistas consultados consideran que la gestión en estos tres organismos es resultado de una administración de “mucho discurso y pocas acciones concretas y factibles”, como menciona Emiliano Montes de Oca, coordinador anticorrupción en Ethos, Innovación en Políticas Públicas.


El desvío de recursos en Segalmex es el caso de corrupción más grande en este Gobierno. El propio López Obrador reconoció que es una “mancha” que se llevará de su sexenio.


“Una de las cosas que más lamento fue el fraude en Segalmex, porque era una nueva dependencia para apoyar a los productores del campo, muy parecida a Conasupo de los viejos tiempos. Por descuido o mala suerte se corrompen funcionarios y lo lamenté mucho. Claro, están en la cárcel los responsables y no hay impunidad. Yo diría que esa es la mancha que me llevo”, afirmó el pasado 25 de julio en su conferencia matutina.


El Gobierno federal reconoce que el monto desfalcado es de sólo 2,700 millones de pesos, el 28% de los 9,500 mdp que documentó la Auditoría Superior de la Federación (ASF). De acuerdo con el titular de la Secretaría de la Función Pública, Roberto Salcedo, 4,700 mdp ya fueron aclarados, mientras que 2,100 mdp están en proceso de análisis para acreditación y en caso de no aclararse, constituirán un daño al erario, por lo que se presentarían las denuncias correspondientes.


Sin embargo, investigaciones periodísticas apuntan a que el desfalco alcanzaría hasta los 12,000 o 15,000 millones de pesos, cifra que duplica la de la Estafa Maestra, el mayor caso de corrupción durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, y 65 veces más que el daño por la Estela de Luz, que se dio en la administración del presidente Felipe Calderón.


Segalmex se creó para llevar alimentos básicos a las comunidades más pobres. En 2018, López Obrador, entonces presidente electo de México, anunció que fusionaría las empresas Diconsa y Linconsa, de la extinta Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) para crear Segalmex, el cual buscaba la autosuficiencia alimentaria en los cuatro granos básicos (maíz, trigo, arroz, frijol) y leche, fomentar el desarrollo económico y social del país, pero no tardó mucho en saltar a la polémica por presuntos actos de corrupción e irregularidades.


“Era muy necesaria, sin embargo, esta institución se desvirtuó, se corrompió, fue el caso de corrupción más emblemático durante este sexenio”, señala Emiliano Montes de Oca, de Ethos.


Los desvíos ocurrieron en 2019 y 2020 y, como en otros casos, mediante contratos sin licitación, empresas fantasma y factureras. Es decir, explica el experto, que se repitieron los esquemas en un Gobierno que apostó a combatir la corrupción con la buena voluntad y haciendo a un lado los sistemas anticorrupción existentes.


El Insabi comenzó sus operaciones en enero de 2020. Debía otorgar fármacos y atención médica gratuitos a la población sin seguridad social, pero registró varios fracasos. Estaba a cargo de la compra de medicamentos del sector salud y, sin experiencia, modificó el modelo de adquisición consolidada, lo que causó retrasos en las compras y distribución de los insumos, profundizando el desabasto de medicamentos en plena pandemia de covid-19.


A cargo de Julio Ferrer, un funcionario sin 'expertise' en salud, sino en la conservación del patrimonio histórico, el Insabi no funcionó mejor que el Seguro Popular, programa que sustituyó. Por el contrario, en los primeros dos años de su operación, se incrementó la población sin acceso a servicios de salud: de 20.1en 2018 a 50.4 millones de personas en 2022.


En su momento, López Obrador argumentó que el incremento de gente sin acceso a salud era consecuencia de una pregunta mal planteada a la población sobre si tenía derecho al Seguro Popular o al Insabi.


Sin embargo, otros indicadores dan cuenta del fracaso: en 2022 más personas se atendieron en servicios médicos privados y también gastaron más de dinero de su bolsillo en salud, explica Axel González, investigador de datos en México, ¿cómo vamos?

 
 
 

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