LAS ENCUESTAS FRACTURAN LA 4T

El uso de encuestas para definir la candidatura presidencial de Morena y sus aliados resultó en visos de ruptura, un problema que desde hace tiempo padece el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.
La definición de candidato presidencial por Morena y sus aliados, el PT y el PVEM, resultó en visos de ruptura desde que, a media jornada, dos de los aspirantes, el morenista Marcelo Ebrard y el petista Gerardo Fernández Noroña, alertaron sobre presuntas irregularidades.
El primer ejercicio de sucesión presidencial realizado por Morena como partido en el poder tuvo un resultado problemático: Claudia Sheinbaum es la ganadora, el resto de los aspirantes se pronunció por la unidad, excepto Ebrard, quien desde temprano anunció que pediría la reposición del procedimiento.
La insistencia de Delgado y Durazo fue desde hace un mes para llamar a la unidad y descalificar cualquier intento de descarrilar la encuesta, el método general, por el que han pedido confianza reiteradamente desde que el propio Marcelo Ebrard consideró, primero, que había uso de recursos públicos y personales, así como acarreo de beneficiarios de programas sociales para apuntalar a Claudia Sheinbaum. Luego, por inconformarse con la selección de las encuestadoras participantes.
Dichos anuncios perfilaban desde hace tiempo lo que ya en otros momentos el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador ha padecido en relación al método y sus resultados.




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