LABORATORIO PISA CON CONTRATOS POLÉMICOS DE MILES DE MILLONES DE DÓLARES EN LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS

Pisa Farmacéutica y su filial Productos Hospitalarios, se han posicionado en los últimos años como unas de las empresas favoritas del Sector Salud para el suministro de medicamentos y nutrición parenteral, ganando su propietario, Carlos Álvarez Bermejillo, miles de millones de pesos.
Además de la fortuna amasada, sobre los hombros de esta compañía recaen muertes de menores de edad, señalamientos, sanciones y prácticas desleales para la adquisición de contratos. A pesar de los escándalos, los contratos no han frenado.
Sus malas prácticas y productos contaminados han derivado en el desabasto de insulina para pacientes diabéticos del IMSS en 2010, en el desabasto de tratamiento oncológico y la muerte de un menor de edad en 2019, y más recientemente, en la muerte de 17 menores de edad en hospitales de tres entidades por un lote contaminado de nutrición parenteral (intravenosa) con las bacterias Klebsiella oxytoca y Enterobacter cloacae.
El lema de Laboratorios Pisa S.A. de C.V. es “una vida al servicio de la vida”, pero a finales de 2024 un insumo hospitalario para personas que no pueden ingerir alimentos, producido por ellos, ocasionó la muerte de 16 bebés nacidos prematuramente y de un adolescente de 14 años.
Trece de las víctimas fallecieron en el Estado de México, tres en Michoacán y una en Guanajuato.
“La Klebsiella oxytoca suele encontrarse en el tracto gastrointestinal de humanos, animales o en el medio ambiente y puede causar infecciones graves en personas con sistemas inmunes debilitados, como era el caso de los menores fallecidos. Las características generales de esas bacterias es que son bacterias que tenemos todos en nuestro organismo y que se llaman ‘bacterias oportunistas’, que están asociadas, entre otras causas, a infecciones intrahospitalarias y que tienen como característica el que son resistentes a muchos antibióticos.
Productos Hospitalarios es una de las compañías de SAFE, una unidad de negocios de la farmacéutica PISA. En total estas empresas elaboran alrededor de 1,500 tipos distintos de medicamentos, suplementos y otros productos hospitalarios.
El funcionario federal agregó que los lotes contaminados se habían aislado y suspendido inmediatamente su uso en otros hospitales.
Al respecto, la recién presidenta, Claudia Sheinbaum, anunció la necesidad de sanciones contra Pisa.
“Las sanciones administrativas tienen que venir desde la propia Secretaría de Salud. Debe haber una inspección muy detallada por parte de Cofepris de todas las centrales de mezcla, así como de manera penal la Fiscalía del Estado de México tiene que actuar porque hay niños fallecidos. La culpa no solamente es de una persona, sino también de la empresa”, dijo Claudia Sheinbaum.
Una tragedia que terminó en desabasto
En 2019, en el Hospital del Niño Poblano, un menor de edad falleció por un fármaco oncológico contaminado. Además, otros cuatro niños resultaron gravemente enfermos por el lote infectado de Methotrexate, utilizado como quimioterapia y elaborado por Pisa.
A los pocos días en Jalisco se denunciaron más de 52 casos de contagio de una bacteria conocida como Leclercia adecarboxylata.
En esa década, Laboratorios Pisa S.A de C.V fue contratada además del IMSS por el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, el Instituto Nacional de Pediatría, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la Secretaría de Marina, Petróleos Mexicanos, los Servicios de Atención Psiquiátrica, el Instituto Nacional de Perinatología Isidro Espinosa de los Reyes, el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, el Hospital Infantil de México Federico Gómez y el Hospital Juárez de México.
El gigante y su sable
Laboratorios Pisa S.A de C.V obtuvo en promedio por año, entre 2013 y 2025, mil 931 millones 190 mil 677 pesos con más de 6 mil contratos, en su mayoría por Adjudicación Directa.
Este ganar-ganar ocurrió a la par de litigios en contra de sanciones de la otrora Secretaría de la Función Pública, multas por colusión por parte de la Comisión Federal de Competencia (Cofece) (organismo por desaparecer) o sanciones por prácticas insalubres de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
En la pasada década, en su historial se encuentra como parteaguas la multa que le impuso la Cofece en 2010 por prácticas monopólicas absolutas después de acuerdos colusorios entre 2003 y 2006 en los procesos de licitación de insulina humana, así como de soluciones electrolíticas y sueros. El caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia, que cinco años después determinó la legalidad de la sanción.




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