LA DELINCUENCIA ORGANIZADA RECLUTA JÓVENES Y ADOLESCENTES CON DESAPARICIONES FORZADAS

Los adolescentes de la CDMX están bajo el acecho de la delincuencia organizada. Actualmente, son reclutados como integrantes de los grupos que cometen extorsiones, asesinatos y asaltos.
Desde finales de 2024 y principios de 2025, Reporte Índigo ha documentado la detención de menores de edad que colaboran con grupos delictivos y cometen delitos de alto impacto.
Esto es un problema grave, pues las familias están expuestas a que sus hijos sean reclutados por el narco, o asesinados por estar involucrados en actividades ilícitas.
Asimismo, afecta al desarrollo de los menores y contraviene el interés superior del menor, así como sus derechos a la educación, salud y una vida digna. Lo anterior sucede aunque a nivel local se ha registrado una importante disminución en índices delictivos.
Especialistas afirman que una de las principales causas de este problema es la descomposición social y la falta de oportunidades de desarrollo, así como de empleos de calidad y bien remunerados, factores que orillan a los menores a participar en actividades delictivas.
No obstante, este medio recopiló una serie de casos similares durante 2024 y los primeros meses de 2025, en los que menores de edad estuvieron involucrados en actividades delictivas de alto impacto o relacionadas con grupos criminales.
El 24 de octubre de 2024, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) dio a conocer la detención de dos personas, ambas de 17 años, por agredir con arma de fuego a un hombre.
El hecho tuvo lugar en la Calle 2 de Rodolfo Gaona, en la colonia Vicente Guerrero, alcaldía Iztapalapa, cuando los dos menores atacaron a la víctima.
Por otra parte, el 12 de noviembre pasado, en el cruce de las calles Cerro Dos Conejos y Cerro del Aire, en la colonia Romero de Terreros, alcaldía Coyoacán, se realizó la detención de tres personas, entre ellos, dos menores de edad, por asaltar a transeúntes.
Uno de los factores más importantes por el que los jóvenes son reclutados por la delincuencia organizada, es la descomposición social y el contexto de violencia generalizado del país, señaló en entrevista con Reporte Índigo, Alejandro Martínez Serrano, especialista en Seguridad Nacional de la Universidad La Salle.
“La desintegración familiar o los casos de padres que trabajan y los hijos se quedan solos, sumado con el contexto de violencia, son parte de estos factores que propician que un menor tenga un comportamiento ilícito”, explicó.
Martínez Serrano abundó en que es menos probable que un menor de una familia armónica incurra en actividades delictivas.
“En los casos de menores que son detenidos por esos crímenes, las autoridades deben fomentar la unidad de la familia, cuidar los aspectos de educación para crear situaciones donde los muchachos tengan alternativas para encontrar trabajos mejor remunerados que les den la oportunidad de salir de esos entornos sociales”, detalló.
La narcocultura es un fenómeno social que se muestra a los jóvenes como una supuesta respuesta ante la precariedad y las dificultades económicas, mencionó en entrevista con Reporte Índigo, Ulises Torres Cabrera, académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Existe toda una construcción simbólica musical, artística y demás que genera una forma pensar que contribuye a la idea de vincularse con este tipo de prácticas en los menores de edad”, indicó.
La publicación “Narcocultura en México: la situación de niños, niñas y adolescentes” de la Revista Electrónica de la Facultad de Derecho de la UNAM, señala que la narcocultura que se ve reflejada en los narcocorridos, es una catapulta para que los menores busquen unirse a la delincuencia organizada.
“La música de los narcocorridos, contenido y composición, se centra en contar historias y aventuras del mundo del narcotráfico, exaltando el uso de armas, así como la violencia, los placeres, el poder, las drogas e incluso lo divertido que puede llegar a ser el peligro; en sus letras se justifica su estilo de vida, así también, es una fuente de información que ayuda a dar sentido a la hiperviolencia”, explicó el académico de la UNAM.
Sin embargo, señala la organización, los esfuerzos han sido insuficientes, principalmente, por la falta de acciones de diversos órdenes y componentes del Estado en prevenir la captación de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos delictivos.
“Además de ello, aún el Estado sigue sin ofrecer cifras oficiales sobre la cantidad de personas de 0 a 17 años de edad que han sido reclutadas por la delincuencia organizada en México”, menciona la publicación.
Por otra parte, la Redim denuncia que se requiere un esquema de regulación y políticas públicas para el reconocimiento, prevención y atención del delito de reclutamiento que atenta contra los derechos de las infancias.
“Uno de los problemas es la ausencia de una tipificación del reclutamiento y utilización como delito contra las infancias”, señala en la publicación Tania Ramírez, directora ejecutiva de la Redim.
Además, la organización sostiene que ha pedido a las autoridades la tipificación del delito de reclutamiento de las infancias para actividades delictivas, así como una mayor participación de las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes para reconocer a estos en su calidad de víctimas.




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