EN DICIEMBRE, LA CANASTA BÁSICA SE DISPARA, ADVIERTE LA ANPEC

La llegada de la temporada decembrina encuentra a las familias mexicanas enfrentando un cierre de año marcado por la inflación, particularmente en los alimentos básicos.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) alcanzó en diciembre los 2 mil 20.47 pesos, lo que representa un incremento mensual de 0.80%, equivalente a 16.05 pesos.
El estudio, realizado en los 32 estados del país, se basó en una muestra aleatoria y estratificada en más de 200 puntos de venta, incluyendo tiendas de barrio, mercados y pequeños comercios, en tres niveles de consumo: alto, medio y popular, detalló la organización.
Si bien el aumento mensual puede parecer contenido, ANPEC advierte que el impacto se suma a una presión inflacionaria constante que ha acompañado a los hogares durante todo el año.
Los estados donde la canasta básica registró los mayores incrementos fueron Tabasco (5.88%), Coahuila (5.79%), Puebla (4.50%), Campeche (4.30%) y Jalisco (4.17%).
En cuanto a los productos que más se encarecieron durante el último mes, destacan el jitomate, con un alza de 7.56%; el chile jalapeño, 6.27%; los chiles en escabeche, 6.44%; el tomate verde, 5.06%; y el frijol, con un aumento de 4.24%, insumos clave en la alimentación diaria de las familias mexicanas.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC, señaló que las festividades decembrinas llegan este año en medio de un contexto complejo tanto para los consumidores como para los pequeños comerciantes.
La persistencia inflacionaria, el encarecimiento de los alimentos y los efectos de fenómenos climáticos como sequías, lluvias intensas e inundaciones han afectado las cadenas de abasto y elevado los costos logísticos.
A estos factores se suman problemas estructurales como la inseguridad, la extorsión, el cobro de piso, así como el aumento en servicios, insumos, rentas y energías, lo que ha reducido los márgenes de operación del comercio tradicional y ha obligado a los negocios a absorber parte de los incrementos para no trasladarlos por completo al consumidor final.
Pese a este panorama, ANPEC subraya que el pequeño comercio continúa operando como un pilar de la economía local, con jornadas de hasta 16 horas diarias, ajustando inventarios, negociando precios y garantizando el abasto cotidiano.
En este contexto, la organización reiteró su llamado a consumir local, al considerar que comprar en negocios de barrio permite cuidar el gasto familiar y mantener la derrama económica dentro de las comunidades.




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