EL PRIMER RETO ES QUE LOS CHICOS LOGREN COLOCARSE FRENTE AL TELEVISOR
Negar que las casas cuentan con los requerimientos para que los estudiantes tengan clases es colocar toda la responsabilidad de la educación en los hombros de los niños y niñas, exigiéndoles habilidades de autorregulación, autonomía y organización del tiempo que no tienen.
“Es natural que los chicos vean otros estímulos y volteen, lo que pasaba en la escuela es que todo estaba pensado para que los distractores sean educativos, por eso veías que el profesor agarraba y adornaba el salón, ponía el abecedario, cuestiones que no son nada nuevas, pero que ayudan”, indica Cruz Vadillo.
Lo que evidencia este programa educativo que inicia hoy es que se han centrado en el acceso al contenido sin una propuesta pedagógica con una mirada reducida de lo que es el acto educativo.
“La televisión no puede sustituir el complejo proceso que implica el aprendizaje y no veo hasta ahorita cuál es la propuesta pedagógica. Si de por sí ya habían grandes brechas antes de la pandemia, ahora se intensificarán”, argumenta el profesor de la UPAEP.
Con Aprende en Casa II se prevé un abandono del sistema progresivo por parte de los alumnos, lo que traería muchos problemas, pues un chico entre más tiempo deja de estudiar, más disminuyen sus habilidades de aprendizaje.
“Esta es una educación en pandemia, todos los países van a tener que vivir la reducción de los niveles de aprendizaje, eso es inevitable, pero lo que me parece preocupante es que se esté diciendo que esta propuesta es la solución al problema”, critica el doctor en Investigación Educativa.
Nota:Int





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