EL PESO SIGUE SIENDO GOLPEADO POR EL DÓLAR POR EL TRIUNFO DE MORENA

A primera hora de la mañana de este lunes, una de las operaciones de divisas más rentables del mundo se desmoronó por un giro en las elecciones 2024 que pocos vieron venir.
Veinte horas más tarde, los inversionistas en India comenzaron a deshacerse frenéticamente de sus acciones, provocando un descalabro de 386 mil millones en un solo día, cuando se dieron cuenta de que habían calculado mal la victoria electoral de Narendra Modi.
En todo el mundo, los sorpresivos resultados en algunos de los mayores países en desarrollo están ilustrando lo mucho que los mercados tienen en juego en la política de 2024, y los peligros de confiar en las encuestas de opinión para predecir el resultado.
De Bombay a Ciudad de México, el año de las elecciones —en el que 40 países celebran votaciones nacionales— ya está quemando a los inversionistas, proporcionando una alerta temprana a medida que se acercan los comicios en la Unión Europea y el Reino Unido, y cinco meses antes de la contienda presidencial estadounidense.
A menudo, los pronósticos aciertan en los resultados principales —como la aplastante victoria de Claudia Sheinbaum, que la convertirá en la primera presidenta de México—, pero no en resultados más específicos, como el número de escaños que obtendría el partido de Modi en el Parlamento.
Por supuesto que los problemas con las encuestas no son nuevos, y evidentemente no lograron captar el ánimo de los votantes antes del Brexit o de la victoria de Donald Trump hace ocho años. Pero lo que está en juego no ha hecho más que aumentar desde entonces, a medida que se afianza una era de populismo profundamente arraigado y el creciente nacionalismo difumina las líneas entre la política y los mercados.




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