DE PARTIDO EN PARTIDO EL PARTIDO, VERDE ES LA RÉMORA MÁS AFERRADA AL PRESUPUESTO POLÍTICO

Por cuarta vez "colocado del lado correcto de la historia”, el Partido Verde (PVEM) iniciará con la virtual presidenta Claudia Sheinbaum un nuevo sexenio como parte del bloque en el poder, gracias a su estrategia de "aliarse con el ganador".
En las elecciones del domingo 2 de junio ese partido consiguió la mejor votación de su historia, 8.31% de los votos y se perfila para convertirse en la segunda fuerza en la Cámara de Diputados –según proyecciones preliminares– gracias a su alianza con la candidata izquierdista Claudia Sheinbaum; sin embargo, el polémico partido ha apoyado en el pasado por igual a la derecha y al centro: en el 2000, hizo campaña y dio votos a Acción Nacional (PAN) con Vicente Fox y en 2012 a Enrique Peña Nieto, del Revolucionario Institucional (PRI).
Actualmente, el PVEM es la quinta fuerza política de México, sólo por arriba del Partido del Trabajo (PT), el otro aliado de Morena en la Coalición Seguimos Haciendo Historia que postuló y triunfó con Sheinbaum. Pero la jornada del 2 de junio lo dejó en una nueva categoría.
Con el 8.31% de votos podría aspirar a unos 400 millones de pesos anuales de financiamiento público, que se sumarán a los cerca de 8,853 millones de pesos que ha gozado por concepto de prerrogativas, al menos desde 1997, es decir desde hace 27 años.
También contará con nueva fuerza en el Congreso. En el Senado pasará de tener 8 posiciones que tiene hoy, a cerca de 15 y por primera vez ganó cuatro senadores de mayoría: dos en San Luis Potosí –donde desplazó a Morena, al que no le funcionó a competir por separado en la entidad y quedó fuera–, uno en Oaxaca –que le quitó al PT–, y uno en Chiapas.
Y en la Cámara de Diputados, el número de sus curules podría quedar entre 67 a 77, pero la asignación será materia de disputa, pues aunque el conteo rápido del Instituto Nacional Electoral (INE) pronosticó esos rangos, la bancada podría no ser tan numerosa, pero si registrar un incremento considerable.
La disputa se centrará en que el Verde no ganó ni uno de los 300 distritos por sí solo, todo lo que obtuvo fue en Coalición, en tanto que en votación a diputados federales quedó por debajo de cuatro partidos. Además, expertos electorales estiman un posible error en las cifras calculadas por el conteo rápido, mismas que habrían sobreestimado al PVEM.
Sin embargo, la fuerza del PVEM para el próximo sexenio es innegable, pues también en los estados ha concretado su fuerza: en 2012, ganó su primera gubernatura con Manuel Velasco en Chiapas –quien concluyó en 2018–, y en 2021 obtuvo la segunda, con San Luis Potosí a cargo de Ricardo Gallardo.
Ahora, en estas elecciones, va de nuevo por el control de Chiapas, pues el virtual gobernador electo, Eduardo Sánchez, prácticamente es del PVEM, aunque se pasó a Morena.
Para el profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Luis Eduardo Medina Torres, en realidad el PVEM no es un partido ambientalista, ni ecologista, sino una franquicia electoral.
“Sin un programa real en defensa del medio ambiente ni conducta legislativa acorde con esos postulados, en realidad es una fuerza electoral al servicio”, explica.




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