CÓMO RECONSTRUIR EL SUEÑO PARA PREVENIR DERRAME CEREBRAL

Una rutina de sueño constante y adecuada toma relevancia para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular y otras enfermedades vasculares.
Autoridades como la American Heart Association y la Organización Mundial de la Salud incorporan el descanso nocturno entre los factores centrales de prevención, según destacan en sus guías y revisiones recientes.
Dormir, según la AHA, se posiciona como uno de los ocho pilares esenciales para la salud cardiovascular, a la par de la alimentación balanceada y la actividad física regular.
La regularidad en los horarios de sueño tiene un efecto inmediato en la reducción de la presión arterial y en la regulación hormonal nocturna, señala la AHA en su declaración “Salud del sueño multidimensional”.
La organización recomienda dormir entre siete y nueve horas diarias y mantener un horario estable, con variaciones menores a 30 minutos.
Dormir menos de siete horas o exceder las nueve se asocia con mayor riesgo de eventos cardiovasculares, incluyendo el accidente cerebrovascular, según hallazgos recopilados por sociedades cardiológicas internacionales.
Un análisis realizado con más de 70,000 registros del Biobanco del Reino Unido muestra que quienes presentan patrones de sueño irregulares tienen un 26% más de riesgo de sufrir un evento cardiovascular mayor, frente a quienes mantienen horarios fijos.
Este resultado surge de estudios con acelerometría y se mantiene incluso al considerar la cantidad total de horas dormidas. Los autores del estudio concluyen que la regularidad es tan relevante como la duración.
La irregularidad en los horarios de descanso, conocida como “jet lag social”, altera el metabolismo y eleva la probabilidad de desarrollar diabetes y presión alta, según reportes de organismos de salud internacionales. (Nota Internet)




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