AGUAS SI TIENE UN AUTO KIA O HYUNDAI DEL 2010 O 2017 YA QUE LE PUEDE EXPLOTAR

Hyundai y Kia emitieron en septiembre una llamada a revisión de 3.4 millones de sus vehículos en Estados Unidos con una alarmante advertencia: Los vehículos debían estacionarse al aire libre y lejos de edificios porque corrían el riesgo de incendiarse, tanto si los motores estaban encendidos como apagados.
Seis meses después, la mayoría de esos vehículos siguen en circulación (todavía sin reparar), poniendo a sus propietarios, a sus familias y potencialmente a otras personas en peligro por incendios que podrían propagarse a garajes, casas u otros vehículos.
Hyundai y Kia han reconocido que hay pocas esperanzas de reparar la mayoría de los vehículos afectados hasta junio o más tarde, aproximadamente nueve meses después que anunciaran las llamadas a revisión.
Hyundai es propietaria de parte de Kia, aunque las dos empresas operan de forma independiente.
Ambas automotrices atribuyen los retrasos, en parte, al enorme número de vehículos afectados, que representan una de las más grandes llamadas a revisión que han realizado nunca. Los incendios, afirman, se han producido cuando el líquido de frenos se filtró en las placas de circuitos de los sistemas antibloqueo de frenos, provocando un cortocircuito eléctrico y inflamando el líquido.
Las empresas afirman que no han podido obtener las piezas necesarias (fusibles que reducen la corriente eléctrica de las placas) para reparar la mayoría de los vehículos afectados. Entre ellos se encuentran algunos de sus modelos más vendidos entre 2010 y 2017, como el SUV Santa Fe y el auto Elantra de Hyundai y la SUV Sportage y el sedán Forte de Kia.




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